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1 de abril de 2017

¿Qué es y no es Atención Centrada en la Persona? Por Teresa Martínez






      Hacer realidad las propuestas de la  Atención Centrada en la Persona (ACP) en muchos de los actuales servicios de atención a personas mayores no es tarea fácil. Implica un cambio profundo en la forma de ver y acompañar a las personas que precisan cuidados. 

     Conduce a nuevos roles en el acompañamiento profesional, a nuevos modos de entender y organizar la provisión de apoyos y cuidados. Nos lleva hacia una nueva cultura organizacional que lidera, arriesga y hace posible en el día a día de la atención esta visión de la ACP confiando en las personas y buscando soluciones creativas. 

     Las resistencias ante el cambio cultural que supone hacer efectivas estas declaraciones  pueden ser muy diversas. Hay quien piensa que la ACP es algo de sentido común o que, en realidad, es algo que  “ya se hace”. Hay quien tiene una gran dificultad, porque procede de  una mirada centrada en la enfermedad y en el déficit, para  identificar y apreciar las capacidades en las personas mayores.  Hay quien piensa que en nuestra realidad las propuestas de la ACP caen dentro de la utopía, que “esto aquí no es posible”. Hay también quien opina que todo esto  “es  solo una moda que pronto caerá en el olvido”, lo que es lo mismo que no conceder relevancia alguna a sus planteamientos.

    
     
     En mi opinión, algunas de estas actitudes recelosas, que no me atrevería a calificar de contrarias a la ACP, se deben al desconocimiento  de lo que es y realmente propone este enfoque de atención. 

     Desde mi respeto a las distintas opiniones que puede generar este movimiento alternativo en gerontología, quiero compartir algunas reflexiones sobre lo que a mi entender, es y no es  la ACP.



ACP, lo que sí es

 

        A pesar de que no se cuenta con una definición consensuada sobre lo que es Atención Centrada en la Persona, ésta viene siendo considerada como un enfoque  o filosofía que integra un conjunto de valores rectores de la atención. 

     La revisión de las publicaciones referidas a la ACP en el ámbito de los cuidados de larga duración a personas mayores pone de manifiesto la coexistencia de tres acepciones que considero de interés distinguir y entender como complementarias: la acp como enfoque, la acp como modelos y la acp como intervenciones.
    
     En cuanto a la ACP como enfoque de atención, es posible afirmar la existencia de cierto consenso en relación a los principios o valores rectores de la atención que propone. Valores que parten de una visión determinada de las personas mayores que precisan cuidados.  


    Fuente: Martínez, 2011

     La ACP ve "personas" antes que "enfermedades" o "servicios" se apoya en el reconocimiento y valor de la singularidad de cada individuo, sitúa la mirada en las  capacidades fortalezas, y protege derechos. Busca brindar apoyos personalizados para que todas las personas, con independencia de su estado o características, puedan seguir  gestionando, directa o indirectamente, sus propias vidas, incluso aquéllas quienes tienen un importante deterioro.

     Para referirse a este enfoque se vienen utilizando diferentes denominaciones, dependiendo éstas, sobre todo, del ámbito aplicado de procedencia. Así se emplean términos como atención centrada en la persona, atención dirigida por la persona, atención personalizada, planificación centrada en la persona, humanización de los cuidados, medicina o cuidados centrados en la persona (o paciente), que tienen en  común este modo de entender la atención  profesional hacia quienes precisan cuidados.

     La diversidad conceptual la ACP afecta de forma especial a los modelos que la describen y al conjunto de metodologías, medidas, actuaciones e intervenciones técnicas que la desarrollan. Esta heterogeneidad, que sin duda supone una dificultad en el terreno de la investigación, se justifica por el hecho de que la ACP, como filosofía o enfoque, cuando se operativiza en modelos y se concreta en intervenciones adquiere definiciones y lógicas propias del campo donde se implementa

          Para evitar que la ACP se quede en el plano declarativo del enfoque, precisa ser concretada y descrita a través de modelos que propongan componentes y articulen intervenciones claves, siempre en coherencia con los valores rectores. Lograr esta coherencia, es decir, asegurar que los modelos e intervenciones no se desvíen de los valores rectores es la principal estrategia que debe guiar el progreso hacia la ACP, junto con una adecuada sistematización y evaluación del desarrollo de este nivel operativo.



ACP, lo que no es




    Mi reflexión y experiencia me lleva a compartir algunas creencias que, desde mi apreciación, suponen atribuciones erróneas o desajustadas sobre lo que es la ACP y sobre cómo avanzar en la aplicación de modelos afines a este enfoque. Cito  seguida y brevemente algunas de ellas:
  • Considerar que la ACP es una atención tipo “barra libre” donde cada persona, en todo momento o contexto puede elegir y hacer lo que quiera. La autonomía personal en la ACP se entiende desde el marco de la co-autonomía, en la que las preferencias/decisiones personales, al no ser una cuestión solo individual y aislada del contexto,  suelen tener límites. Restricciones que pueden proceder de sopesar conflictos éticos con otros valores (no maleficiencia, justicia) o de las posibilidades de los entornos (disponibilidad de recursos y límites normativos/organizativos).
  • Identificar la ACP con el uso de un método, instrumento o protocolo. Aplicar un método afín a la ACP, diseñar y aplicar protocolos que pretenden resumir las buenas prácticas, no se traduce necesariamente en la aplicación de un modelo global y armónico de atención orientado desde este enfoque. Los instrumentos son simples medios, que según su diseño y uso pueden resultar más o menos valiosos, pero en ningún caso deben acabar sustituyendo el lugar de los propios fines que persiguen. 
  • Resumir la ACP en una oferta de elecciones, más o menos ampliada, para las personas usuarias. La ACP hace referencia a distintos valores, algunos de una gran transversalidad, que deben verse integrados  tanto en aspectos actitudinales, como ambientales, organizativos y metodológicos, a la par de verse concretados en el conjunto de procesos y actuaciones de un centro o servicio. 
  • Sobredimensionar la dimensión emocional en la relación interpersonal que implica el cuidado, restando importancia a las prácticas basadas en la evidencia. La dimensión emocional en la relación profesional con la persona mayor que precisa cuidados debe ser central y necesariamente recuperada, pero ello no puede llevarnos a ignorar la importancia en el cuidado profesionalizado de la sistematización y del rigor técnico. El cuidado profesional implica  un adecuado equilibrio entre lo ético/relacional/emocional y lo técnico. 
  • Limitar la aplicación de un modelo ACP al desarrollo de algunos de sus componentes, como es el caso de intervenciones muy orientadas a las mejoras ambientales pero que prestan escasa atención a componentes nucleares como la  autodeterminación de las personas usuarias, la comunicación empática  o los cambios organizacionales que permitan atenciones flexibles y realmente personalizadas. 
  • Identificar la ACP con la puesta en marcha de buenas prácticas o intervenciones muy concretas. Por ejemplo, aplicar aisladamente técnicas como  las reminiscencias,  la musicoterapia, la terapia con animales o tener como meta exclusiva la eliminación de las sujeciones físicas de un centro, aunque pueden ser interesantes medidas  afines al enfoque ACP (si se aplican de forma personalizada), no son suficientes para aplicar globalmente un modelo ACP en un centro o servicio ni asegurar la necesaria adherencia al enfoque por parte del conjunto de la organización y de sus miembros. 
  • Entender la  ACP como una meta a la que llegar, fijando como objetivo el cumplimiento de un determinado número indicadores o de medidas, de modo que una vez conseguidos se dé por finalizado el trayecto y el compromiso.



        Mi consideración y recomendación para los centros y servicios que quieran abordar un cambio en su modelo de atención avanzando hacia las propuestas de la ACP, es la de planificar una aplicación armónica y global desde un modelo previamente definido que, en coherencia con los valores del enfoque, concrete sus componentes nucleares (lo que debe realizarse teniendo muy en cuenta la misión de cada servicio o centro) y articule en éstos ordenadamente intervenciones claves.
    
     Este proceso precisa inexcusablemente, además de una tarea previa de definición del modelo, de una programación secuenciada de las intervenciones así como de la evaluación del  progreso y de los efectos conseguidos. 


       Para hacer efectiva la ACP no valen los atajos o las "fórmulas express". Estamos ante todo lo que conlleva un cambio cultural y organizacional, donde el liderazgo, el cambio actitudinal, y la formación y apoyo a los profesionales  son aspectos imprescindibles.

     Estamos ante un largo viaje. En palabras de Susan Misiorski “La Atención Centrada en la Persona no es un destino, es un viaje que no tiene fin”, y como tal  nos brinda la oportunidad de plantearnos importantes retos, sin obviar que ello,  a la vez, entraña algunos riesgos. 

     Uno de estos riesgos es pensar que la ACP es una cuestión de moda y, en consecuencia, acabar inhibiéndose o situándose con un programa de "mínimos" para no quedar fuera de juego hasta que esta  moda acabe.

     Es responsabilidad de distintos actores (responsables públicos y privados, gestores, asociaciones de mayores, discapacidad y de consumidores, personas usuarias y familiares, profesionales,  sociedades científicas, colegios profesionales, universidades, etc.) aprovechar el  creciente interés que en la actualidad se aprecia en nuestro país hacia la ACP. Interés que parte del reconocimiento de la necesidad de un cambio en el modelo de atención en los servicios gerontológicos y de que estamos en un momento en el que hay que avanzar con decisión hacia unos servicios realmente orientados a la calidad de vida de las personas (personas mayores, familias y profesionales). 

     Poniendo en valor el esfuerzo hasta ahora realizado y preservando lo bien hecho, pero asegurando que LAS PERSONAS son las que realmente están en el centro de la atención y de las decisiones organizativas.

     La preocupación que nos une es asegurar una vejez y una provisión de cuidados, posible y eficiente, pero desde unas condiciones que nos permitan envejecer conservando la dignidad, respetando nuestra identidad y garantizando nuestros derechos de ciudadanas y ciudadanos, que no se pierden por el mero hecho de precisar cuidados o tener que ser atendido en un centro. Algo que nunca debería verse enunciado ni interpretado como  una simple cuestión de moda. 

     El avance es posible, como así lo demuestran distintas iniciativas, internacionales y también nacionales que con autenticidad están apostando por este nuevo modo de entender y organizar los cuidados.

     Las evidencias existentes sobre los efectos beneficiosos de estos modelos de atención, frente a la atención tradicional centrada en la enfermedad o en los servicios, no solo afectan las personas mayores  y a sus familias, sino también a los/as profesionales y a las propias organizaciones. Los  datos y estudios que avalan las bondades de la ACP van cobrando fuerza y nos animan a avanzar por este camino.

    


     Nuestra vocación como seres humanos es la búsqueda de la felicidad, individual y colectiva. La misión que tenemos los y las profesionales de la gerontología es ofrecer apoyos para que las personas que envejecemos podamos tener la mejor vida posible, sin perder el control sobre ella. Disfrutándola de una forma justa entre quienes integramos la sociedad, compartiendo necesidades, recursos, carencias, capacidades, oportunidades y anhelos.




31 comentarios:

Javier Bendicho dijo...

Gracias Teresa por la reflexión. Está bien que nos paremos de vez en cuando a revisar que entendemos por ACP y volvamos a plantearnos si nuestra filosofía y valores organizacionales están acordes a estos enfoques. Es un principio básico que cuesta asumir.Es cierta la necesidad de herramientas de trabajo, protocolos de aplicación que desde estos modelos todavía no hemos podido acabar de definir (un paso importante que habrá que hacer. Pero seguramente reconocer que los modelos de atención actuales ya no sirven, a todos los niveles, será más fácil que trabajemos juntos en nuevas herramientas de aplicación.

Un placer leer tus aportaciones. Un abrazo

Javier Bendicho

acpgerontologia dijo...


Muy de acuerdo con lo que comentas Javier. Creo que justamente estamos ahora en España en el momento (y proceso) de ver que lo que hemos desarrollado debe ser mejorado desde una mirada diferente a la calidad de los servicios gerontológicos, sin dejar de reconocer los avances realizados. Esto claro que es un paso importante y ojalá sepamos aprovecharlo como una oportunidad. Otro abrazo para ti!

Anna dijo...

Buenos días.

Me llamo Anna y soy fisioterapeuta. Quería hacerle llegar un gran aplauso y mi más sincera gratitud por sus palabras. En ellas se reconoce a una persona que sabe de lo que habla, que como reza el texto, no comparte reflexiones por pura moda, una buena profesional que lleva mucho tiempo trabajando y trabajándose para poder implementar realmente lo que supone la ACP.

Mis palabras pueden parecerle exageradas, pero es que en mi lugar de trabajo han empezado recientemente con la implementación de la filosofía ACP (de la noche a la mañana) y creo que caen en todos los errores de la "No ACP" y obvian lo más fundamental: que es un proceso, que no hay una receta, que se tiene que escuchar a los profesionales que son parte del cambio y ayudarles en las resistencias que van apareciendo en el camino, porque a veces resulta muy difícil hacerles frente, que no todo es blanco y negro, que no se puede perder de vista que, aunque tengas que favorecer la autonomía y la iniciativa en gente con deterioro cognitivo, tú eres el profesional y tienes que ser la guía para ellos, y eso no significa que coartes sus libertades y sus derechos.

Gracias de veras por estas palabras. Tiene, desde este momento a una seguidora. Un abrazo.

acpgerontologia dijo...

Gracias a tí Anna por escribir este comentario. Me alegra saber que este post te ha hecho sentirte identificada y pone en palabras algunas cosas que pasan. Solo quiero decirte que espero que no te frustres aunque consideres que no todo se hace bien en el proceso que lleva tu centro. Es importante poder hablar, desde una actitud tolerante, sobre ello e intercambiar expectativas. Leer, formarse y reflexionar pueden ser de gran ayuda para redirigir algunos inicios poco acertados. Todavía hay mucho despiste en todo esto.Un abrazo y mucho ánimo en vuestro viaje!

Yusep Palmu dijo...

Hola Teresa,
Antes de nada quería agradecer tu aporte, en especial la parte de " que NO es ACP". Trabajo en una residencia de la 3a edad y desde los organismo oficiales nos están pidiendo que trabajemos con el modelo ACP y lo pongamos en practica mediante entrevistas. Tengo la sensación que pretenden simplificarlo todo a un test sobre quales son los colores favoritos de los usuarios, su comida preferida o la epoca del año que mas les gusta y cubrir el expediente. Me encantaría poder encontrar modelos empíricos que lleven a la práctica todas estas ideas, solo estoy encontrando cosas de Tom Kitwood y poco mas. Me puedes ayudar.

acpgerontologia dijo...

Gracias Yusep por acercarte a mi blog.
Te recomiendo que revises la documentación que se difunde en mi web www.acpgerontologia.com, concretamente en la sección SEGUIR APRENDIENDO encontrarás por temas guías y documentos que te pueden ofrecer información sobre la aplicación de este enfoque de atención.
Como bien dices, la ACP no se puede limitar a recoger las preferencias de las personas, hay que concerlas para luego adaptar la atención a cada persona, dando apoyos y en ocasiones generando cambios en las organizaciones.
Un saludo!

emiliogaviria dijo...

Comparto ampliamente lo expuesto sobre Atención Centrada en la Persona. Resulta del desarrollo concreto de la orientación gerontológica comprensiva sobre la totalidad del tema.
En Argentina la gerontología se ve limitada por el enfoque parcializado de las distintas especialidades, la polifarmacia, la falta de presupuesto y de tiempo.
También se imponen tendencias abandónicas en las urbes por parte de las familias de los mayores, que impulsan de hecho a no controlar estrictamente el cumplimiento de las disposiciones legales sobre las residencias, pues caso contrario el estado debería asistirlos.
Un saludo respetuoso y la mejor estadía en el país durante septiembre.
Lic. Emilio Gaviria

Unknown dijo...

Me ah encantado la reflexión

Unknown dijo...

Me parece muy interesante las reflexiones entorno a lo que no es acp. Sobretodo porque pienso que muchas veces nos dejamos seducir por las modas y por la competitividad por llegar a la cresta de la ola en lo que se lleva. Estoy totalmente de acuerdo en que no debe ser una meta sino que es un trayecto, que nunca se acaba, y que yo lo entiendo como un camino con tramos a cubrir.
También pienso que debe considerarse el avance en la transversalidad y no olvidar que, cuando se atiende a un colectivo, muchas veces al considerar la perspectiva o individualidad de un residente, podemos vulnerar la perspectiva e individualidad de otro, y esto requiere que un equipo maduro que reflexione y consensué unos limites. También pienso que ACP no se trata de " barra libre" ni tampoco de cargarse, todos los aspectos, de modelos anteriores.Creo mas en un trabajo de integración.

Nadia Jennifer Soundy dijo...

Estimada Teresa:

Siembre leo con gusto y curiosidad tus análisis referidos a la ACP. Esta figura debe ser un principio que marca las actuaciones de los y las profesionales de los servicios de cuidados, así como una guía para los cuidadores formales e informales. En mi mundo, el del derecho, es la base para distinguir un trato desde el enfoque de derechos humanos de uno que constituye violencia. Gracias por seguir aportando en este importante tema, el cual genera grandes resistencias que se deben ir rompiendo.

acpgerontologia dijo...

Gracias Jennifer por tus palabras. Me alegra escucharte de nuevo y espero que sigáis con determinación en El Salvador todos vuestros proyectos de defensa de los derechos de las personas.Un abrazo grande!

acpgerontologia dijo...

Gracias a quienes hacéis comentarios y participáis en este blog.
Un saludo para todos y todas!!!

Unknown dijo...

Me parece importantísimo que las residencias cambien del sistema tradicional a la atención centrada en la persona, porque siempre han sido personas y merecen después de toda una vida ser tratados con dignidad.

Unknown dijo...

fenomenal decision siempre que sea mejorar el bien estar de los pacientes personas mayores con derecho a seguir disfrutando de la vida

Unknown dijo...

e parece muy importante toda esta informacion que se da sobre nuestros mayores.pero se podria mejorar en otras materias

Anónimo dijo...

Me gustaría que poco a poco ,este modelo realmente se implantara en España.Me parece maravilloso y muy beneficioso,tanto para los residentes como para el personal que se dedica a su cuidado

Unknown dijo...

Muchas gracias por toda esta información ya que me parece muy acertada e importante. yo trabajo en un residencia e intentamos que estén lo mejor posible nuestros residentes, pero después de este curso, estoy segura que aun van a estar mucho mejor .

Juan Carlos Valenzuela Ñancucheo dijo...

Antes que nada quiero agradecer el buen hacer y la intención de guiar este nuevo cambio que llegara y mejorara el enfoque de como ver a la persona, a la cual asistiremos. gran parte de mi vida ha estado relacionada con la música... actuaciones y esas cosas. en un momento de mi vida la actividad se paralizo y debido al hecho que prácticamente no podía desarrollar mi profesión me vi en la situación de asistir a personas mayores aquí en Ávila,cyl. por cierto sin saber prácticamente nada sobre las personas y sus protocolos de actuación... he pasado cuatro años asistiendo diversidad de personas en la zona y con diferentes problemas y enfermedades. una cosa lleva a la otra y he decidido reglar esta experiencia adquirida y he descubierto un mundo completamente diferente en cuanto a cuidados, enfoques de situaciones etc. y cada día que sigo instruyéndome en medio de esta cuarentena, siento que lo que he aprendido es tan poco. como es sabido...gran parte de la población compatibiliza dobles trabajos. y gracias a ello he ido ampliando mis amistades en este ámbito sanitario y puedo decir con orgullo que no siento miedo por lo que me toca afrontar allí donde vaya, como dices tu! veo personas ante todo. veo recuerdos tan fuertes y llenos vida como los son los nuestros propios. y desde allí debemos partir cada día en este viaje. PD: juanmaydrian@gmail.com. UN ABRAZO!

Berta Brusilovsky Filer dijo...

Buenas tardes, una compañera arquitecta de un grupo nos pasó tu web y tu nombre. Soy obviamente arquitecta y trabajo desde hace muchos años en accesibilidad cognitiva. Desde hace dos años en centros de día y residencias de mayores para hacer ajustes en casos sobre todo deterioro físico aunque también, aplicando el modelo de indicadores de accesibilidad cognitiva que tengo ya publicado, en situaciones de deterioro cognitivo. Por supuesto he reorientado este enfoque estudiando las funciones cerebrales de personas con deterioro cognitivo y ahí estoy situada ya desde hace dos años. En este momento estoy corrigiendo un texto "Espacios vivenciales y terapéuticos para mayores" en el que aplico mis indicadores y además los aspectos específicos de funciones neurológicas afectadas de manera leve o no tan leve por el envejecimiento. Por si es de vuestro interés. Encantada de poder colaborar.

Unknown dijo...

Buenas tardes es muy interesante me gusta leer todos

Unknown dijo...

Muy de acuerdo con todo lo expuesto. Este curso nos va a abrir una ventana hacia unos cuidados de calidad, basados en la PESONA en toda la amplitud de la palabra. Ahora más que nunca, es estos momentos de confinanmiento por el COVID-19,debemos reflexionar sobre la manera en la que tratamos a nuestros mayores y en la manera que deberíamos hacerlo, estoy segura que vamos a interiorizar muchos aspectos que nos ayudarán a ser mejores profesionales, nuestros mayores se lo meecen!!!
Muchas gracias...

Anónimo dijo...

Será maravilloso seguir este sendero creo que es muy beneficioso

Unknown dijo...

Con esas reflexiones, estoy segura que me servira para seguir haciendo mi trabajo aun mejor

Unknown dijo...

Con estas reflexiones, nos ayudais a mejorar en nuestros trabajos

María dijo...

Me parecen muy interesantes las reflexiones, esta claro que todo se puede mejorar,para que los usuarios tengan una buena calidad de vida.
Gracias

Anónimo dijo...

Interesante reflexión a tener en cuenta y mi trabajo lo realizaré mucho mejor. Gracias

María dijo...

Muy interesantes todas las reflexiones,realmente pienso que con la ACP se les ofrece una mejor calidad de vida dependiendo de cada persona. Un saludo

Lucia dijo...

Ante todo gracias por compartir todos estos conocimientos y reflecciones, nos haran crecer como profesionales. Muy buenos y constructivos tambien los comentarios .

Anónimo dijo...

Me siento muy identificada con el tema tratado, sobre todo cuando observas como son tratados los mayores por sus familia que quieren arrebatarles (anularlos) la historia de vida cosechada; como en tantos otros aspectos de nuestra sociedad, educarnos y educar en todos los ámbitos, es una tarea que no debe parar. Gracias

Unknown dijo...

Atento a todo la información del modulo,rescato que en la atención centrada en la persona la protección de intimidad es esencial, ver a la persona desde un punto de vista integral, holistico, donde la persona no es un objeto si no un sujeto de derecho, creo que también la empatia juega un papel transcendental en la atención en nuestros adultos mayores.
saludos

Anónimo dijo...

Hola, me parece excelente toda la información que se encuentra aquí. Muchas gracias por compartirla